Justin Bieber da que hablar siempre, por lo bueno que hace y también por lo malo. El cantante canadiense esta vez le dio una trompada en la boca a un fanático que le tocó la cara metiendo la mano por la ventanilla del vehículo en el que se transportaba.
La estrella pop se dirigía a Palau Sant Jordi, en Barcelona, donde dio un concierto ante 18,000 espectadores. La imágenes del hecho se viralizaron rapidamente y el joven agredido llegó a decirle a los presentes mientras mostraba la sangre en su labio inferior: “Le he tocado la cara y me ha pegado un puñetazo”.















