La cantante alegó ante el juez que Timothy McLanahan la siguió desde Los Ángeles hasta Las Vegas. Además de asistir a todos sus espectáculos, le envió numerosos mails y regalos no deseados. Según declaró la cantante, ya había sido arrestado en otra oportunidad por presentarse en su casa en L.A. y entrar a su propiedad privada.
El guardaespaldas de JLo también prestó declaración y afirmó que McLanahan tiene un pasado violento y ha sido arrestado en más de una ocasión por amenazas.
Con la orden de restricción concedida por el juez a la artista, el acusado tendrá que permanecer a más de 100 metros de distancia de la familia López.
















